Durante las horas que pasamos despiertos en un día (alrededor de 16) estamos constantemente recibiendo información. Son 5 los sentidos emocionales los que nos hacen de receptores, y es nuestro cerebro el que actúa de disco duro para almacenar dicha información.
No toda la información es útil, de hecho nuestro receptores "ignoran" aquella información que el cerebro cree que ya es sabida, por ello, no nos alteramos o nos fijamos si al cruzar una calle el primer coche que para, es blanco o negro, pequeño o grande. En cambio si nos damos cuenta si vemos algo que no estamos acostumbrados a ver o nos llama la atención, y es esa información la que se retiene en la memoria.
Anuncios, anécdotas, noticias, comentarios, olores, colores...miles y miles de datos a "archivar". Pero, realmente los "archivamos"??. Creo que las bibliotecas ordenan los libros por estanterias; género, autor, temática...etc. Las asignaturas se ordenan por temas, los libros por capítulos, las películas en el video club por género, incluso por autor, y los documentos en el PC por carpetas.
El hombre, que asi mismo es un ser animal, se diferencia de los demás animales por la razón. Necesita ordenar toda aquella información, para poder generar abstracción, reflexionar, ordenar, e intentar rentabilizar esfuerzos y tiempo a la hora de gestionar su vida.
Deporte, viajar, ver tele, cocinar, escuchar música, leer (poco, pero leer), escribir, cotillear, planchar, cocinar, limpiar, cocinar. ¿Y pensar? ¿Existe el tiempo para pensar?
miércoles, 15 de abril de 2009
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)
